Álvaro Pereira: cáracter y físico por la izquierda

01/02/2016   Cristian González

Álvaro Pereira: cáracter y físico por la izquierda

Tras deslumbrar con su rendimiento en Oporto, el Inter de Milán apostó por él. En Italia no llegó a cuajar y volvió al fútbol sudamericano. La del Getafe será su cuarta experiencia en Europa.

Apodado "El Palito" desde la infancia, la carrera de Álvaro Pereira (1985) comenzó en Miramar Misiones, club de su Uruguay natal. Una buena temporada en la liga charrúa le valió para dar el salto al fútbol argentino, dónde estuvo dos años antes de dar el salto al CFR Cluj de la liga rumana. Un único curso en el país del este de Europa le valió para que el Oporto de Pinto da Costa, inagotable captador de talento, desembolsara 6 millones y medio de euros por su pase. 

En la liga portuguesa se destapó como un lateral agresivo y muy físico que destacaba en defensa pero también aportaba en ataque. 21 asistencias sumó en su etapa portuguesa. Además, formó parte del extraordinario equipo dirigido por Villas-Boas que arrasó y conquistó un triplete en la temporada 2010/2011. El interés de grandes equipos de Europa no se hizo esperar pero Pereira continuó un año más en Portugal antes de dar el que se suponía que iba a ser el gran salto de su carrera: el Inter de Milán. Sin embargo, la etapa del uruguayo no salió como esperaba y tan solo disputó 33 encuentros con la zamarra neroazzurra.

Ante este panorama, Álvaro decide volver a los orígenes y retorna a Sudamérica. Dos cesiones a Sao Paulo y Estudiantes en las que el lateral uruguayo ha buscado relanzar su carrera en busca de una nueva oportunidad al más alto nivel europeo. A los 30 años, llega a Getafe presumiendo de una amplia experiencia como internacional con su país (73 veces internacional con Uruguay). Con la selección charrúa ganó la Copa América en el año 2011.

Un nuevo reto en una gran Liga para un jugador que un día fue considerado como uno de los mejores jugadores de su posición en Europa. El club azulón ficha coraje, raza y experiencia. Las dos primeras, como buen jugador uruguayo, están en el ADN de Pereira, un jugador de los que no se achica en ninguna situación.

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