El Getafe B se hiere a sí mismo de nuevo

21/11/2015   Adrián Mariscal

El Getafe B se hiere a sí mismo de nuevo

Nueva derrota del Getafe B en un choque donde, sin nada del otro mundo, el Amorebieta se hizo con la victoria. Joseba Arriaga e Ibai, fueron los goleadores.

Esta vez sí que hubo quinto malo. El equipo de Rubén de la Red perdió ante el Amorebieta y se queda muy tocado. Ya no tanto a nivel de clasificación, pues aún hay tiempo de revertir la situación, si no a nivel de sensaciones. Cada choque en el que el Getafe B comienza perdiendo, es sinónimo de derrota. Es posiblemente el mayor punto débil del equipo. Anímicamente, aún tiene mucho trabajo por delante el preparador.

No hubo novedades en el once azulón. Lo que había. La misma defensa que la semana pasada frente al Real Unión. Arriba, Ian volvía al once titular para acompañar a Arcas, Juan Hernández y Borja Galán. Toda la artillería sobre el césped para intentar el asalto al campo del Amorebieta. Para equilibrar, el doble pivote predilecto de De la Red desde que es míster del B. Saura y Bispo relegando a M´baka, una vez más, al banquillo.

Comenzó bien el Getafe B. Dominaba, estaba bien plantado y daba la sensación de poder competir a un equipo que venía en zona de promoción. Sin embargo, las desconexiones del filial acabaron penalizándole una vez más. A los quince minutos, Joseba Arriaga hacía el primero. De la nada. La historia de cada fin de semana. Hiriéndose a sí mismo cuando mejores sensaciones transmitía.

La segunda parte fue un quiero y no puedo. Lo intentó por activa y por pasiva. Encerró al Amorebieta en su campo y, en su mejor momento, cuando el empate parecía más cerca que nunca, cuando las sensaciones, malditas sensaciones, eran ideales, el Amorebieta sentenció. Ibai hizo el segundo a falta de diez minutos y puso el punto y final a un capítulo que ya hemos visto muchos fines de semana esta temporada.

Aún hubo tiempo para que Bispo, que regresaba de sanción, volviese a ser expulsado por segundo choque consecutivo y dejase a los suyos con diez. Fue el retrato idóneo del oasis en que se convirtió el final del partido. La impotencia de sucumbir de nuevo cuando la luz estaba tan cerca. Una luz, que habrá que empezar a tocar con los dedos la próxima semana. Es pronto para hablar de finales, pero lo del próximo fin de semana frente al Sestao es lo más parecido que va a tener el Getafe B en este inicio de curso.