El fútbol nos debe una

06/06/2017   Dani Goles

El fútbol nos debe una

Muchos son ya los años que han pasado desde aquellos partidos donde el Getafe pudo hacer historia. 

Aquella final ante el Sevilla, la primera final de la historia del Getafe. La ilusión desbordaba en una localidad del sur de Madrid, poco acostumbrada a ver a los suyos en la élite del fútbol español. Pero todo se quedó en eso, en una ilusión. Se perdió lo que parecía que sería una oportunidad única, un acontecimiento que, muy probablemente, no se volvería a vivir en la piel de la parroquía azulona.

Tan solo un año después, los azulones volvieron a vivir otro mazazo, esta vez por partida doble. La clasificación el año anterior a la finalísima de la Copa, había dado opción a los de Schuster a disputar la antigua Copa de la UEFA. El conjunto de, ahora, Michael Laudrup se convirtió en el equipo de España, que compitiendo de tú a tú ante el todopoderoso Bayern, cayó eliminado de una de las formas más crueles posibles. Y esto no fue todo, tan solo una semana después el Getafe caería de nuevo en una final de Copa. Aunque se consiguió algo increíble para un club pequeño como es el "Geta", jugar dos finales consecutivas, no fue suficiente para un equipo, una afición, una ciudad, que había merecido mucho más y que se había ido con las manos vacias.

Tras esto, el club consiguió mantenerse, hacer grandes campañas, clasificarse incluso a la Europa League, a los mandos de Michel. Pero tras doce años en la máxima categoría, el Getafe dejó de ser aquel equipo simpático que hizo disfrutar a todo el país, aquel club de pueblo, que con garra, ilusión y una marea azul entregada, se hizo conocer en toda Europa. Y en aquel trágico 16 de mayo de 2016, el sueño se terminó. Los azulones, descendieron, y parecía que ya todo acababa. Tras tantos "casi", parecía que el fútbol y la historía no devolvería aquello que debía y sigue debiendo a la parroquía azulona. De aquel "Getafe no estás en semifinales, estás en la historía" de Matias Prats, se pasó al descenso y a las mofas y alegrías de gran parte de los aficionados al fútbol en España.

Pero hoy, puedo decir, sin temor a equivocarme, que se ha recuperado parte de lo que se nos arrebató. Las caras de aburrimiento, de tristeza o los enfados, se ha transformado en alegría, ilusión, y en esperanza. La afición ha vuelto a llenar el Coliseum, se vuelve hacer la ola en las gradas, parece que todo está siguiendo el rumbo indicado para volver a creer. Tras una temporada apasionante, el Getafe tiene las opciones intactas de subir a Primera División de nuevo, de dar un golpe sobre la mesa y decir a aquellos que menosprecian a el club y a la afición, que hemos vuelto, aunque duela. Pero eso, para mi, es lo de menos. Se ha conseguido volver a vibrar, a botar, a llevar 200, 300, 500 personas a campos de toda España. Tras el último 4-0 los de Bordalás, se aseguraron matemáticamente los Play Off, y en este mes de junio, se decidirá todo. Ha llegado el momento decisivo, donde se olvide los fracasos del pasado, los golpes, y se vuelva a luchar por algo grande.  

Pero lo que está claro, es que el fútbol nos debe una, azulones, pero ya hemos logrado volver a creer. Puede que nada ocurra, y que no se ascienda en esta lotería que son los Play Off, pero lo que nadie nos va a quitar, es lo que vamos a disfrutar, y lo que estamos disfrutando del equipo de nuestra vida. De nuestro Geta. Hemos vuelto azulones, pase lo que pase.