Una despedida agridulce

07/07/2016   Tony Zambrano

Una despedida agridulce

Se fue uno de los capitanes del Getafe C.F., quizás el que más clase tenía de la plantilla, se fue el buque insignia del presidente y de algunos azulones.

  Pedro León, un tipo que cuando fichó por el Geta, deslumbró con su técnica a todo un Coliseum Alfonso Pérez y a gran parte de equipos europeos. Un no parar en las oficinas del club de llamadas de todos los puntos de la geografía del antiguo continente. El teléfono de Angel Torres echaba humo con llamadas desde Turín, Barcelona, Madrid, Munich, Manchester, Londres.......

   Y es que el presidente, años atrás, se caracterizaba por ser, además de un gran presidente, un gran negociador de jugadores. Raro era que Torres se equivocase en la elección de un fichaje. Aquel verano del 2009, Angel Torres se sacaba de la manga un fichaje sin más, que a posteriori, sería uno de los grandes negocios del Geta. Pedro León, después de una ardua lucha con su anterior club, el Valladolid, se negaba a ampliar el contrato con los pucelanos y forzaba así su marcha hacia la capital del sur de Madrid. 

   Una vez en Getafe, el Coliseum empezaba a frotarse los ojos con aquel extremo murciano que daba zarpazos en forma de gol, con esa pierna derecha que era y sigue siendo, el gran tesoro del muleño. El jugador daba cuenta una y otra vez de sus rivales a base de goles de falta, pases de gol,  saques de esquinas......El León comenzó a rugir y sus rugidos llegaron a oidos de Florentino Pérez y José Mourinho.

   Tan solo una temporada después de su aterrizaje en Getafe, Pedro León ponía rumbo al Paseo de la Castellana, para hacer realidad su sueño de niño y que no era otro que jugar en el Santiago Bernabeu, defendiendo la camiseta del Real Madrid. 

   Temporada muy convulsa con pequeños roces con el entrenador blanco, hicieron que Pedro León no mostrase todo el potencial que demostró en Getafe y tan solo nueve meses después volvió a la que sería su casa hasta este 4 de Julio de 2016. 

   En la casa blanca ficharon un león y nos devolvieron un gato (lease la ironía), como le gustaba llamar al entrenador portugués a los que no le bailaban el agua. Ese león, el cual conocimos recorriendo el verde de Getafe, nunca más volvió a ser tal, excepto en ocasiones muy contadas, solo cuando la manada se distraía, Pedro León sacó a relucir esa voracidad que tuvo allá por el 2009. 

   Algunos me tildais de estar en contra de Pedro León pero estáis equivocados. Le he criticado muchas veces porque vi jugar al jugador murciano que nos enamoró a todos con su fútbol pero he de decir, que también he visto al jugador murciano que regresó del Real Madrid con una mirada diferente a la que tenía hace 7 años y que se pensó por muchos momentos, que se jugaba solo con el nombre. Me duele desde lo más profundo haber visto al Pedro León de estos años, deambulando muchisimos partidos por los terrenos de juego, sabiendo que con esfuerzo, nos habría dado muchas tardes de gloria. Me ha dolido, que un jugador como él, buque insignia para el Getafe, se vaya por la puerta de atrás, sin hacer ruido, como otros muchos se fueron. Me ha dolido que no se haya quedado en mi equipo para sacar el barco de las profundidades de la segunda división. Me ha dolido no volver a ver a aquel Pedro León.